martes, 2 de noviembre de 2010

Mapas o Consciencias
Néstor Aponte
2 de Noviembre de 2010
El cambio de mapas mentales en los individuos constituye la base para el desarrollo de una nueva consciencia. Sin embargo, cómo cambiar los mapas mentales de quienes han vivido y viven guiados por la estabilidad emocional de esos antiguos mapas mentales? La respuesta quizás esté en el cuestionamiento sistemático del mapa que rige las relaciones de los individuos con su entorno. Pero, un cuestionamiento no permite debilitar el mapa mental al extremo de hacerlo inservible para el individuo. El cuestionamiento no es un acto o un evento, es un comportamiento del individuo respecto a su realidad. Y este comportamiento está determinado por la perseverancia, la congruencia y la coherencia en la acción cuestionadora por una parte y constructora del nuevo mapa mental por la otra. La repetición de la acción, basado su reforzamiento positivo constituye el pilar fundamental de la construcción de los mapas mentales.
            A diferencia de los mapas mentales que construimos desde la niñez la reeducación de nuevos mapas mentales tropieza con las justificaciones, suposiciones y limitaciones del  mapa mental viejo. Esto, por supuesto dificulta su instalación dentro del esquema de hábitos reforzadores, que permiten la estabilidad emocional de los individuos. En este proceso la implicancia de los diferentes individuos en un tejido social determina cuáles  elementos del mapa mental se refuerzan y cuáles son inhibidos. El sistema social que determina la forma en que los seres humanos se relacionan productivamente en sociedad, ejerce su fuerte influjo sobre la construcción de los mapas mentales de los seres humanos, particularmente desde su primeros años de vida. 
            Los mapas mentales aprendidos y construidos por padres, madres y en general el sistema educativo pre configuran los límites dentro del cual se establecen los contenidos de los mapas mentales de los individuos. Los individuos no se construyen solos, pero tampoco sin ellos, estos participan junto con su entorno en la construcción de sus propios mapas mentales (su propia consciencia). Por esta razón, los cambios paradigmáticos del individuo y de la sociedad; nacen y se desarrollan del día a día de una forma de vida basada en nuevas justificaciones, suposiciones y limitaciones: en la aplicación perseverante de los nuevos modelos mentales a la cotidianidad de la vida. Y un individuo con un nuevo paradigma es el comienzo de una nueva sociedad. Es así, como la perseverancia en la conversión de nuevos individuos a los nuevos mapas mentales, mediante acciones que arrastran, producen los ladrillos que permiten la construcción de la nueva sociedad. La forja no se produce al calor de la violencia (o evento) sino en la serena constancia del artista que con sus manos y su mente crea extraordinarias obras de arte.
            Por ello, el adobe de los ladrillos que construyen la nueva sociedad se moldea con el reconocimiento del otro, con su propio respeto y el respeto que merece el otro, la valorización de unos y otros, el sentido de pertenencia a una familia, grupo o país, el reconocimiento de su historia, su capacidad productiva y creativa y por sobre todo se moldea con el destino de su esfuerzo. El mapa mental de cada individuo se estructura sobre estos elementos. Es así que la lucha primera y fundamental se da en la mente de cada individuo: en el desplazamiento de un mapa mental por otro.
            La construcción de la nueva sociedad nace y se desarrolla con la lucha que libra cada mente (cada individuo) por salvarse de la cárcel de su propio mapa mental. Pero, sobre esa mente intervienen todas las otra mentes que niegan su avance y la seducen con la estabilidad emocional de quien se queda estático, del que no piensa. Esta seducción toma  los caminos más intrincados y enrevesados para confundir y distraer la mente: la adicción. Esta estrategia entorpece y nubla toda capacidad crítica de la mente; la dispersa y la llena de ideas sin sentido, que a toda velocidad se golpean una con otras para luego desfallecer en la obediencia y en la negación de toda crítica hacia su realidad: y luego caer en la esclavitud. Muchas son las tácticas que constituyen la estrategia de la adicción y diversas sus oportunidades de aplicación. Primero encontramos los juegos de videos  donde niños de corta edad aprenden a disfrutar del asesinato, o la televisión que cambia imágenes y contenidos a altísima velocidad, internet (facebook, videos, etc) es una forma de estar acompañados estando realmente solos, la explotación del sexo sin sexualidad, sin contenido ni forma (el sexo impersonal), la droga o la música que aturde y dopa la mente son algunas de las táctica que preparan la menta para la adicción: para la esclavitud.

No hay comentarios:

Publicar un comentario