Néstor Aponte
17 de Marzo de 2011
La libertad de información que presenta Herbert Burket en su trabajo, propuesto en clase, abre la discusión respecto a los intereses presentes en dicha libertad por una parte, y por la otra, los intereses presente en la información. En materia de libertad se plantean cuatro aspecto respecto a la información, a saber, la libertad de determinar la información que otros manejen en función de los intereses políticos y económicos que representan, la libertad de manejar información y la libertad de estar informado.
La libertad para determinar la información que otros manejen es asumida por quienes tienen esta libertad como el derecho a libertad de expresión. Estos sujetos definen de acuerdo con sus intereses la información o desinformación que más le conviene que maneje la opinión pública como hechos y verdades. Estos sujetos crean información y/o opinión partiendo de sus intereses. De aquí que visibilicen o invisibilicen los datos o hechos frente a la opinión pública. Esta tipo de libertad, en el capitalismo, va dirigida a corromper e idiotizar la consciencia de los pueblos. Normalmente, estos sujetos son dueños de medios de comunicación o es el propio imperialismo anglo americano dependiendo del nivel de intereses que se manejen.
Otro tipo de libertad de información se refiere a la libertad de manejar información. En este punto, la libertad se refiere a la accesibilidad del dato y/o de la información que requiere el que la posee o necesita. Esta libertad se extiende a la posibilidad de manejar el dato y procesarlo de acuerdo con sus intereses políticos y económicos. Por último, tenemos la libertad de estar informado. Este tipo de libertad se refiere a la posibilidad de accesar a la información sin que ello implique manejo efectivo de la información. De acuerdo con el estado actual del capitalismo estas dos últimas libertades estas subordinadas a los intereses de Imperio Anglo americano en occidente o a los dueños de medios de comunicación cuando los intereses son locales o particulares de este último. Los mecanismos utilizados para defender esta libertad están plasmados en la legislación nacional de los países o en tratados internacionales.
Por su parte, los intereses presentes en la información derivan de los intereses presentes en el dato. Los dueños del datos o quienes se apropien del mismo, por vías legales o ilegales, cuentan con la posibilidad de procesarla y convertirla en información para ponerla al servicio de sus intereses políticos o económicos. Estos datos son protegidos de manera proporcional a la importancia que tiene para los intereses que beneficia. Para lograr la protección del dato o de la información se hace uso de todo el arsenal de armas que esté a la disposición de los intereses que beneficia. De aquí que la legislación también proteja la propiedad del dato independientemente del valor intrínseco que tenga para la humanidad o para un pueblo determinado
De lo dicho se concluye que por un lado se defiende la libertad de información y, por el otro, se alega la protección de la data. Esta dicotomía se resuelve sobre la base de los intereses en pugna y de su poder concreto de influencia. En el modelo político democrático capitalista estos dos tipos de libertades coexisten de acuerdo con la jerarquía de intereses y poder presente. En este sentido los intereses imperiales están por encima de la libertad de información y la protección de la data de cualquier otro sujeto. Los medios de comunicación nacionales están en un segundo plano y así, sucesivamente, hasta llegar al ciudadano que es el final de la cadena y quien se le aplica la dureza de las leyes vigentes en materia de libertad de información (y protección de la data).
Visto el tema de la libertad de información en oposición al de la data, nos toca desarrollar el tema de la libertad de información en el desempeño del gobierno. En este sentido, los diferentes estados de flujo de información partiendo de el flujo manual y pasando por el fluyo electrónico chocan con la realidad burocrática del Estado, desde la perspectiva estructural, procedimental y de burocratismo. Señalan Robert Behn que estas deficiencias se ven superadas con un flujo de información que permita mejorar el desempeño del gobierno electrónico. Este flujo de acuerdo con la discusión desarrollada en clase del 10 de Marzo del 2011 pretende intervenir en las perspectivas estructural, procedimental y de burocratismo que permita mejorar el desempeño del gobierno.
De todo esto se desprende que la libertad de información, la protección del dato y el desempeño del gobierno electrónico está en relación de dependencia con los intereses presente. Inclusive, los resultados en el desempeño del gobierno electrónico están supeditados a los intereses del imperio anglo americano en occidente, tanto por la vía de la inversión (o ganancias del imperio) como por la vía de limitar el desempeño más eficiente del gobierno electrónico.
miércoles, 16 de marzo de 2011
lunes, 7 de marzo de 2011
El gobierno electrónico y la integración de la información
Clase gobierno electrónico de fecha 3 de marzo de 2011
La idea de gobierno nos enfrenta al problema de quién y cómo se ejerce la dirección suprema y máxima administración del Estado. Sea que la ejerce un Rey o Emperador en forma vitalicia y hereditaria (Monarquía), un autócrata en cuyo caso el gobierno está en manos de una autoridad arbitraria y el poder lo concentra un pequeño grupo (Autocracia); el gobierno está en manos del pueblo, en cuyo caso cada ciudadano tiene reconocido el derecho a participar en la dirección y gestión de los asuntos públicos (Democracia) o, finalmente, en el caso que el poder resida en el pueblo y lo delega libremente mediante elecciones (República) (1)
En este contexto el trabajo del señor Fontein “Integración de los multiniveles de la estructura de la información” (2) plantea la distinción entre la democracia como participación ciudadana en la gestión de los asuntos públicos y la democracia adversativa, aquella que basa su participación en adversar la actual forma de gestionar los asuntos públicos. En esta democracia adversativa se examina la organización del Estado desde la perspectiva de sus procesos y de la forma en que el ciudadano colabora en el mismo para crear una la cultura productiva. Este tipo de democracia se enfoca en la teoría humanista y percibe al individuo (ciudadano) como sujeto de la creación de la citada cultura productiva.
En este sentido, la propuesta de integración de los multiniveles en el diseño de un estructura de la información resalta la importancia de los incentivos (recompensas, beneficios o reconocimiento) en los distintos niveles de Gobierno para lograr integrar eficientemente la información que se manejan desde el nivel micro de las relaciones sociales (individuos o ciudadanos), pasando por los canales comunicantes de la estructura Estatal hasta los niveles de dirección suprema del gobierno. Este flujo de información aupado o estimulado por los incentivos crearía una cultura burocrática que privilegiaría la información bidireccional desde los niveles donde se toman las decisiones, pasando por los operadores que ejecutan las políticas públicas hasta los niveles micro de los ciudadanos. En este accionar la participación de la electrónica serviría de incentivo para facilitar el intercambio de información que propiciaría la cultura de la eficiencia en la gestión del gobierno y en su relación con el ciudadano. El ciudadano en este esquema participaría colaborativamente en los procesos que viabilicen la cultura de la eficiente del aparato burocrático Estatal.
Suponiendo que todo lo dicho, reproduzca medianamente el debate realizado en clase en día el 3 de Marzo de 2011 tenemos que adelantar que disentimos de esta postura del señor Fontein por cuanto pretender que el problema de la relación Estado- Ciudadano es un asunto de flujo eficiente de información entre los que toman decisiones, el aparato burocrático y los ciudadanos es sencillamente hacer un reduccionismo engañoso. El problema de estructuras y procesos burocráticos diseñados para justificar el pago de nómina (como en el caso venezolano) y no para relaciones bidireccionales de información; o la cultura que no privilegia la producción eficiente de información para la toma de decisiones basada en las necesidades del ciudadano sino en las necesidades políticas de los políticos, son tan sólo dos elementos de la enorme inercia burocrática que aplasta cualquier propuesta superficial que pretenda desconocer la realidad y transformarla en un problema de moda electrónica y negocio globalizador.
Sin embargo, ante la poca novedad de una propuesta nacida, en nuestro criterio, de la mano de la nueva gerencia pública, en el campo de la electrónica, estamos obligados a señalar que las herramientas como toda herramienta no es la solución de nada; pero puede constituirse en excepcionales armas en manos de artistas que transforma una simple tela y pintura en una grandiosa obra de arte. En nuestro caso, la electrónica puede ser la herramienta para fundir la creatividad y humanidad latinoamericana en la creación de su propia libertad y en una sociedad que responda a los criterios de su propia naturaleza humana y no a los criterios de eficiencia del imperio esclavizante de turno.
Bibliografía:
(1) http://auryleiva.wordpres.com/2007/09/24/tipo-de-gobierno/
(2) Fontein “Integración de los multiniveles de la estructura de la información”
La idea de gobierno nos enfrenta al problema de quién y cómo se ejerce la dirección suprema y máxima administración del Estado. Sea que la ejerce un Rey o Emperador en forma vitalicia y hereditaria (Monarquía), un autócrata en cuyo caso el gobierno está en manos de una autoridad arbitraria y el poder lo concentra un pequeño grupo (Autocracia); el gobierno está en manos del pueblo, en cuyo caso cada ciudadano tiene reconocido el derecho a participar en la dirección y gestión de los asuntos públicos (Democracia) o, finalmente, en el caso que el poder resida en el pueblo y lo delega libremente mediante elecciones (República) (1)
En este contexto el trabajo del señor Fontein “Integración de los multiniveles de la estructura de la información” (2) plantea la distinción entre la democracia como participación ciudadana en la gestión de los asuntos públicos y la democracia adversativa, aquella que basa su participación en adversar la actual forma de gestionar los asuntos públicos. En esta democracia adversativa se examina la organización del Estado desde la perspectiva de sus procesos y de la forma en que el ciudadano colabora en el mismo para crear una la cultura productiva. Este tipo de democracia se enfoca en la teoría humanista y percibe al individuo (ciudadano) como sujeto de la creación de la citada cultura productiva.
En este sentido, la propuesta de integración de los multiniveles en el diseño de un estructura de la información resalta la importancia de los incentivos (recompensas, beneficios o reconocimiento) en los distintos niveles de Gobierno para lograr integrar eficientemente la información que se manejan desde el nivel micro de las relaciones sociales (individuos o ciudadanos), pasando por los canales comunicantes de la estructura Estatal hasta los niveles de dirección suprema del gobierno. Este flujo de información aupado o estimulado por los incentivos crearía una cultura burocrática que privilegiaría la información bidireccional desde los niveles donde se toman las decisiones, pasando por los operadores que ejecutan las políticas públicas hasta los niveles micro de los ciudadanos. En este accionar la participación de la electrónica serviría de incentivo para facilitar el intercambio de información que propiciaría la cultura de la eficiencia en la gestión del gobierno y en su relación con el ciudadano. El ciudadano en este esquema participaría colaborativamente en los procesos que viabilicen la cultura de la eficiente del aparato burocrático Estatal.
Suponiendo que todo lo dicho, reproduzca medianamente el debate realizado en clase en día el 3 de Marzo de 2011 tenemos que adelantar que disentimos de esta postura del señor Fontein por cuanto pretender que el problema de la relación Estado- Ciudadano es un asunto de flujo eficiente de información entre los que toman decisiones, el aparato burocrático y los ciudadanos es sencillamente hacer un reduccionismo engañoso. El problema de estructuras y procesos burocráticos diseñados para justificar el pago de nómina (como en el caso venezolano) y no para relaciones bidireccionales de información; o la cultura que no privilegia la producción eficiente de información para la toma de decisiones basada en las necesidades del ciudadano sino en las necesidades políticas de los políticos, son tan sólo dos elementos de la enorme inercia burocrática que aplasta cualquier propuesta superficial que pretenda desconocer la realidad y transformarla en un problema de moda electrónica y negocio globalizador.
Sin embargo, ante la poca novedad de una propuesta nacida, en nuestro criterio, de la mano de la nueva gerencia pública, en el campo de la electrónica, estamos obligados a señalar que las herramientas como toda herramienta no es la solución de nada; pero puede constituirse en excepcionales armas en manos de artistas que transforma una simple tela y pintura en una grandiosa obra de arte. En nuestro caso, la electrónica puede ser la herramienta para fundir la creatividad y humanidad latinoamericana en la creación de su propia libertad y en una sociedad que responda a los criterios de su propia naturaleza humana y no a los criterios de eficiencia del imperio esclavizante de turno.
Bibliografía:
(1) http://auryleiva.wordpres.com/2007/09/24/tipo-de-gobierno/
(2) Fontein “Integración de los multiniveles de la estructura de la información”
miércoles, 2 de marzo de 2011
Gobierno electrónico ficción o realidad
Cual “moda” imperial la internet se ha ofertado al público como herramienta mágica para la prestación de soluciones (bienes y servicios), oportunidades e información de los gobiernos para con los ciudadanos. Sin embargo, la oferta pasa por alto las ineficiencias en la estructura burocrática, en los procesos administrativos, en la falta de coordinación inter e intra organizacional; así como, la baja formación y motivación de muchos Funcionarios Públicos en la producción de los citados bienes, servicios, oportunidades e información.
Estos elementos de fondo en la prestación de servicio por parte del Estado son desplazados de la discusión por la necesidad de más tecnología, más rapidez, más acceso y mejor relación costo- beneficio. En general, los elementos de fondo son sustituidos por más dinero pagado a las grandes transnacionales.
Es innegable, que el uso de tecnología provoca adelantos importantes dentro de la administración pública; pero, nunca como las bondades que predican de ellas, en este momento. Sin embargo, como explicación para la poca respuesta del gobierno electrónico señalan la poca tenencia de los ciudadanos de tarjetas de crédito y firmas electrónicas que agilicen el pago de unos servicios, que no por ellos serán más oportunos ni mejores.
En este sentido, los modelos de implementación del e- gobierno resultan atractivos para algunos medios que refuerzan “la necesidad” de la moda imperial. Sin embargo, afortunadamente, para medios académicos más críticos, que se nutren de la producción intelectual, estas bondades y facilidades sólo siembran tinieblas y desvían la orientación respecto a las limitaciones y aportes del gobierno electrónico.
En tal sentido, el gobierno electrónico es un buen complemento en la acción de gobierno en su tarea de acercar al ciudadano la solución, oportunidad e información que este aporta y que aquel requiere. Tal percepción nos permiten establecer una buena relación costo- beneficio en el negocio tecnológico y en la internet.
Estos elementos de fondo en la prestación de servicio por parte del Estado son desplazados de la discusión por la necesidad de más tecnología, más rapidez, más acceso y mejor relación costo- beneficio. En general, los elementos de fondo son sustituidos por más dinero pagado a las grandes transnacionales.
Es innegable, que el uso de tecnología provoca adelantos importantes dentro de la administración pública; pero, nunca como las bondades que predican de ellas, en este momento. Sin embargo, como explicación para la poca respuesta del gobierno electrónico señalan la poca tenencia de los ciudadanos de tarjetas de crédito y firmas electrónicas que agilicen el pago de unos servicios, que no por ellos serán más oportunos ni mejores.
En este sentido, los modelos de implementación del e- gobierno resultan atractivos para algunos medios que refuerzan “la necesidad” de la moda imperial. Sin embargo, afortunadamente, para medios académicos más críticos, que se nutren de la producción intelectual, estas bondades y facilidades sólo siembran tinieblas y desvían la orientación respecto a las limitaciones y aportes del gobierno electrónico.
En tal sentido, el gobierno electrónico es un buen complemento en la acción de gobierno en su tarea de acercar al ciudadano la solución, oportunidad e información que este aporta y que aquel requiere. Tal percepción nos permiten establecer una buena relación costo- beneficio en el negocio tecnológico y en la internet.
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