Néstor Jesús Aponte Melían
Universidad Experimental de las Fuerzas Armadas
Estudiante de Doctorado en Ciencias Gerenciales
Caracas, Venezuela
Nestoraponte310@gmail.com
Según Peter Drucker, “En realidad, sólo podemos contestar a la pregunta “¿Qué es la gerencia y qué es lo que hace? Diciendo que es un órgano de finalidades múltiples que dirige los negocios y dirige a los gerentes y dirige al trabajador en su trabajo.” [1] En este sentido, la gerencia en su desarrollo ha sufrido cambios paradigmáticos que permitieron distintos tipos de abordaje científicos de acuerdo al desarrollo de las fuerzas productivas y la cultura dominante. En la era industrial la Administración científica rompe con la administración basada en los incentivos como la única forma de procurar una mayor iniciativa en el trabajador para producir más. En este sentido la administración científica o por tareas plantea el estudio científico de las distintas tareas y actividades realizadas por los trabajadores. Taylor señala que “Con la administración científica la “iniciativa” de los trabajadores (o sea, su esfuerzo en el trabajo, su buena voluntad y su ingenio), se obtienen con uniformidad absoluta y en mayor grado de lo que resulta posible con el sistema antiguo; además, luego de ese mejoramiento por parte de los trabajadores, lo gerentes asumen nuevas cargas, nuevos deberes y responsabilidades con lo que ni siquiera se soñaba en el pasado; por ejemplo, lo gerentes acometen la faena de reunir todos los conocimientos tradicionales que en el pasado poseían los trabajadores, para a continuación clasificarlos, tabularlos y reducirlos a reglas, leyes y fórmulas que resultan inmensamente útiles para estos últimos al realizar sus tareas cotidianas. Además de desarrollar en esta forma una ciencia, la gerencia toma a cargo…” [2] En general Taylor y con el Fayol como fieles representantes de la Administración científica veía la gerencia desde un perspectiva moderna basada en el método científico y en la relación causa- efectos del paradigma Newtoniano. En general esta era la gerencia de la autoridad y la coordinación del trabajo. En esta misma dirección pero en el campo de la administración pública Max Weber expone sus análisis sobre la burocracia y la importancia de la misma [3]
Posteriormente, dentro de la misma era industrial el desarrollo de las fuerzas productivas y diseño de nuevas estructuras organizativas producen un rompimiento paradigmático ya que el estudio científico de las tareas no es suficiente para explicar las interacciones que se producen a lo interno de la organización, entre los trabajadores y como su análisis pueden arrojar una mayor productividad del trabajador. Este cambio abre el espacio para el desarrollo de las escuelas humanistas que centran su objeto de estudio en el trabajador como individuo y su comportamiento cuando está en grupo. En esta etapa el modernismo con su creencia en que el método científico era el único método para la creación de nuevo conocimiento enfrenta el problema del liderazgo, la motivación y participación de los trabajadores en la empresa, la salud y el clima de organización para producir más en el trabajo. En este sentido, y a manera de ejemplo, Keith Davis señala que “Como se mostró antes, el “resultado psicológico del empleado” de la gerencia de respaldo es la “participación”; de ellos se desprende que la participación se define como un compromiso mental y emocional de una persona en una situación de grupo, que la anima a contribuir a las metas de este y a compartir la responsabilidad que implican.”[4]
Terminando la era industrial y naciendo la era posindustrial se vuelven a producir cambio paradigmáticos centrado ahora en la visión sistémica de las organizaciones donde existe entradas o insumos, procesos y salidas en el proceso productivo. En esta época se profundiza en los procesos de integración, comunicación e investigación de operaciones; así como, en las nuevas formas de estructura. En esta época se comienza a cuestionar la modernidad y su base fundamental: se empieza a cuestionar la visión Newtoniana de causa y efecto por otra centra en la incertidumbre y en una perspectiva fractal donde convergen distintos métodos de análisis como válidos para conocer. La episteme de la gerencia es asumida de distintas perspectivas de análisis. Ya no se trata de conocer la forma de incrementar la productividad como un asunto de conocimiento de las tareas centrado en la autoridad y coordinación, ni de un asunto de individuo o grupo de motivación ahora se estudia desde la perspectiva sistémica o del conflicto en la organización.
En la era pos industrial o de la información caracterizada por Peter Drucker en su obra La Sociedad post capitalista plantea la episteme de la gerencia centrado en el conocimiento como manejo y procesamiento de información: en el trabajo intelectual más que en el trabajo manual [5]. Con la caída del muro de Berlín y del bloque soviético en la Europa oriental el cuestionamiento de los ideólogos capitalista a la teoría marxista debía reflejarse en el plano académico a través de una elaboración discursiva que se presentara como alternativa inofensiva y con un mínimo de credibilidad o complejidad que justificara el estatus mismo de los académicos. Dicha alternativa se dio en llamar teoría de la complejidad, en donde se pretende retomar algunos elementos propios de la dialéctica Hegeliana, sin mayor profundidad, pero que la dotan de cierto grado de credibilidad y la mesclan con un discurso reaccionario y enrevesado que se autoconstruyen mediante palabras pomposas, que responden a una ideología capitalista inofensiva para el sistema dominante.
Finalmente, dentro de esta propuesta posmodernista de la transdisciplinariedad y la complejidad se abre paso el método de análisis propuesto por Renée Bedard [6] que señala como la ontología sirve de base a los distintas tipos de gerencias (administración científica, escuelas humanistas, teorías sistémicas o fusión de distintas teorías) responden a escuelas de pensamientos como el empirismo, el racionalismo, el positivismo y el materialismo, entre otros [7] que definen su objeto de estudio y metodología de validación (epistemología), de acuerdo a los valores previamente establecidos (axiológicos). Todos estos tres elementos de acuerdo con la autora procuran un análisis concreto de la praxeología de los distintos tipos de gerencias. En general la conexión entre la filosofía y la gerencia es tan estrecha dado que la filosofía le suple a la gerencia de los elementos que le permiten definir su objeto de estudio, la metodología de abordaje y validación; así como, las premisas sobre las cuales se basan sus conclusiones.
(1) Drucker, P., La gerencia de empresas, Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1999
(2) Taylor, F., El tipo más apropiado de administración ordinaria, Teorías de la Organización, Editorial Trillas, México, 2008, pp. 16-21
(3) Weber, M., La Burocracia, Teorías de la Organización, Editorial Trillas, México, 2008, pp. 51-56
(4) Keith Davis., La administración por participación, Teorías de la Organización, Editorial Trillas, México, 2008, pp. 142-161
(5) Drucker, P., La sociedad postcapitalista, Grupo Editorial Norma, Colombia, 2008
(6) Bedard, R, Fundamentos del pensamiento y las prácticas administrativas, AD- MINISTER, Universidad EAFIT, Medellín, número 3, junio- diciembre, 2003,
(7) Briones, G, Epistemología de las Ciencias Sociales, Programa de especialización en teoría, métodos y técnicas de investigación social, hemeroteca nacional universitaria Carlos Llleras Restrepo, Colombia, 2002
No hay comentarios:
Publicar un comentario